El diagrama de bode para el analisis de vibraciones
30 de enero de 2026
El diagrama de Bode para el análisis de vibraciones consiste en una representación gráfica coordinada que nos puede ayudar a registrar de forma simultánea la amplitud de la vibración filtrada y el ángulo de fase absoluta en función de la velocidad de rotación (giro/rpm) de las máquinas.
Este registro se posiciona como una de las mejores herramientas técnicas con mayor precisión y utilidad para el estudio de datos transitorios, ya que permite documentar la respuesta dinámica exacta del rotor mientras atraviesa un barrido de frecuencias durante los eventos operativos críticos de arranque (startup) y parada (coast down).
La importancia de este proceso se basa en su capacidad para identificar con fundamentos científicos las velocidades críticas y las frecuencias de resonancia del sistema, proporcionando una claridad para el diagnóstico que el análisis espectral convencional en estado estable no puede revelar (como las transformadas rápidas de fourier FTT, que no pueden hacerlo) debido a su naturaleza estática.

Con la ejecución de este registro se realiza mediante el filtrado de la señal dinámica (usualmente a la frecuencia síncrona de giro) correlacionándola obligatoriamente con una referencia de tiempo en el eje para determinar la relación física entre las fuerzas de excitación y la respuesta estructural del activo. Este procedimiento sirve para desglosar el comportamiento rotodinámico del equipo, permitiendo que el analista determine la interacción entre las fuerzas de desbalanceo residual y la rigidez dinámica de los soportes.
El impacto de su uso en el monitoreo de condición (CBM) es decisivo, pues este registro sirve para evaluar la estabilidad integral del rotor, cuantificar el factor de amortiguamiento disponible en el sistema y detectar inestabilidades hidrodinámicas que podrían comprometer la integridad de maquinaria crítica como turbinas y compresores. A continuación, analizaremos las partes con las cuales se construye este gráfico técnico, los roles de los especialistas encargados de su interpretación y la evolución de las variables dinámicas en el dominio de la velocidad.
1. Anatomía y configuración técnica del gráfico de Bode
Para realizar una interpretación correcta de la condición mecánica, el analista debe interiorizar que el diagrama de Bode es un conjunto de datos coordinados que registra tres variables fundamentales de forma simultánea para cada canal y sensor de vibración.
La estructura visual del gráfico se compone de dos paneles verticales rectangulares que comparten un eje horizontal común, el cual representa la velocidad de giro de la máquina expresada en revoluciones por minuto (RPM). Esta disposición nos permite correlacionar de manera inmediata qué ocurre con la energía y el movimiento del rotor en cada instante específico de su aceleración o desaceleración.
Variables del registro síncrono y unidades de medida
En el panel superior del diagrama se registra la magnitud o amplitud de la vibración. Aunque esta variable puede expresarse técnicamente en unidades de velocidad o aceleración dependiendo del transductor utilizado, en el contexto específico de la turbomaquínaria y el análisis transitorio es un estándar de la industria utilizar sensores de proximidad cuales funcionan con magnitudes de desplazamiento (típicamente µm micras o mils). Ahora, con respecto a otras maquinarias con rodamientos como bombas, motores eléctricos o ventiladores de bolas/rodillo, se utilizan unidades correspondiente a los acelerómetros usando las magnitudes de velocidad (mm/s o in/s) en RMS o aceleración (G's) en RMS

La razón técnica de esta preferencia se basa en que los sensores de desplazamiento de no contacto, instalados permanentemente en cojinetes hidrodinámicos según normativas como la API 670, miden el movimiento relativo del eje respecto al cojinete, lo que permite definirla como una variable crítica para asegurar que no exista contacto metal-metal durante las excursiones dinámicas por velocidades críticas.
Esta amplitud suele estar filtrada a la frecuencia de giro, conocida como 1x RPM, para evaluar exclusivamente la respuesta síncrona del rotor ante el desbalanceo residual, aislando este fenómeno de otras fuentes de ruido vibratorio. Por su parte, en el panel inferior se registra la fase absoluta de la vibración medida en grados sexagesimales (°). La fase representa el retraso temporal (la diferencia de tiempo entre el impulso de referencia y la respuesta máxima de la máquina) del punto de desplazamiento con respecto a una señal de referencia fija.
El registro simultáneo de la amplitud en el panel superior, la fase en el inferior y la velocidad en el eje horizontal permite observar cómo evoluciona la energía cinética del sistema a medida que la máquina aumenta o disminuye sus revoluciones.
Filtrado y análisis de componentes específicos
Una de las virtudes más destacadas del diagrama de Bode es su flexibilidad en el procesamiento de la señal.
Si bien el análisis a 1x RPM es el más común y se utiliza para evaluar la respuesta ante el desbalanceo y las críticas principales, la técnica permite filtrar la vibración a cualquier otra frecuencia de interés que el analista considere pertinente. Dependiendo de las capacidades del colector de datos y del software de gestión de activos, también se puede generar un diagrama de Bode filtrado a 0.5x RPM.

Esta configuración es estratégica para vigilar problemas asociados a la hidrodinámica del lubricante, tales como el remolino de aceite (oil whirl) o el latigazo de aceite (oil whip), fenómenos que suelen manifestarse en frecuencias subsíncronas cercanas a la mitad de la velocidad de giro.
Asimismo, en casos especializados donde se sospecha de problemas desalineación severa o grietas en el eje que cambian su comportamiento bajo cargas térmicas variables, se pueden filtrar señales a 2x o incluso 3x.
No obstante, en la gran mayoría de los casos industriales, la mayor cantidad de información para la toma de decisiones durante un arranque se obtiene del componente síncrono (1x), ya que es este el que interactúa directamente con las velocidades críticas del rotor y excita las frecuencias naturales de la base y la estructura.
2. El Keyphasor y la medición de fase absoluta
Un requisito técnico para que el análisis mediante diagrama de Bode sea válido y confiable es contar con una referencia de fase absoluta en el rotor. Esta referencia se obtiene mediante la instalación de un transductor de proximidad o un sensor óptico orientado específicamente a observar una muesca física o una cinta reflectante adherida al eje de la máquina, dispositivo que se denomina técnicamente como Keyphasor.

El funcionamiento de este sistema se basa en la alimentación constante de un pulso de voltaje al sistema de procesamiento de datos cada vez que la muesca pasa frente al sensor. Al comparar el instante exacto en que ocurre el pulso de referencia con el momento en que se detecta el pico máximo de la señal de vibración en el sensor de medición, el equipo calcula la fase absoluta de esa posición específica. Gracias a esta configuración, es posible obtener la fase individual de cada sensor instalado en la máquina y, por consiguiente, calcular la fase relativa entre distintas posiciones a lo largo del tren de máquinas.
Esta capacidad de medición es importante para identificar modos de vibración específicos y comprender la deformación del rotor en el espacio. Por ejemplo, nos permite distinguir si el rotor se mueve en un modo de balanceo, donde los extremos se mueven en fase (0 grados de diferencia relativa), o en un modo de pivoteo, donde los extremos se mueven en contrafase (180 grados de diferencia). Además, la fase absoluta es la herramienta definitiva para realizar un diagnóstico diferencial entre fallas mecánicas simples y resonancias estructurales complejas, ya que el comportamiento del ángulo de fase es distintivo y único para cada fenómeno dinámico.
3. Identificación de velocidades críticas y el fenómeno de resonancia
La función primordial y quizás la más crítica del diagrama de Bode es la detección precisa de las velocidades críticas del equipo.
Al observar la forma característica de este gráfico durante una rampa de arranque, podrá notar un patrón distintivo y consistente en un incremento progresivo y exponencial de la amplitud de vibración hasta alcanzar un pico máximo, seguido de una disminución notable una vez que se ha superado dicha velocidad específica. Este pico representa el punto de resonancia, donde la frecuencia de la fuerza excitadora coincide con la frecuencia natural del sistema mecánico.

Dinámica del rotor en regímenes subcrítico y supercrítico
Para entender la física detrás del gráfico, es necesario analizar ¿qué ocurre en el rotor en las distintas etapas del arranque?
Antes de alcanzar la velocidad crítica, en la zona conocida como régimen subcrítico, el rotor responde principalmente en función de la fuerza centrífuga derivada del desbalanceo residual presente en el componente. En esta etapa inicial, la física dicta que la amplitud de la vibración crece proporcionalmente al cuadrado de la velocidad de giro.

Al aproximarse a la frecuencia natural del sistema, la energía se amplifica de forma masiva debido al fenómeno de resonancia. Lo que debemos llevarnos de este fenómeno y que el diagrama de Bode ilustra con claridad es lo que sucede después. Al superar la velocidad crítica y entrar en el régimen supercrítico, el rotor deja de responder prioritariamente al desbalanceo residual y pasa a estar dominado por la rigidez del sistema y su inercia. En este estado, las fuerzas de desbalanceo tienden a contrarrestarse con los diversos modos vibracionales del eje, permitiendo que la amplitud de vibración disminuya y regrese a valores de estabilidad operacional. Este comportamiento de autocentrado o autorregulador, es una característica muy importante que representa a los rotores flexibles que operan por encima de su primera velocidad crítica.
El patrón característico de cambio de fase de 180 grados
El diagrama de Bode revela la presencia de una resonancia no solo por el aumento visible de la amplitud, sino de manera más contundente por el comportamiento del ángulo de fase.
Durante un evento transitorio rápido como un arranque, el sistema captura en tiempo real cómo la fase experimenta un cambio significativo y predecible. Al pasar exactamente por la velocidad crítica o frecuencia de resonancia, ocurre un cambio de fase de 90° respecto al valor inicial que tenía la máquina a bajas revoluciones.
Una vez que la máquina ha superado totalmente la zona de resonancia, el cambio total de fase acumulado alcanza los 180°.

Este movimiento en la fase de 180°, representa el cambio físico en el modo vibracional en el momento exacto en que ocurre un desfasaje completo entre el punto pesado (la ubicación física de la masa de desbalanceo) y el punto alto (el punto de máxima deflexión o respuesta del eje).
Antes de la resonancia, la fuerza y la respuesta están prácticamente en fase (el punto alto coincide con el punto pesado).
Después de atravesar la crítica, el rotor tiende a rotar alrededor de su centro de masa en lugar de su centro geométrico, provocando que la respuesta se invierta en el espacio.
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4. Análisis avanzado del amortiguamiento y la estabilidad
Otra bondad del diagrama de Bode, es que también nos permite cuantificar una propiedad esencial para la seguridad del equipo: el factor de amortiguamiento.

Esta propiedad define la capacidad del sistema mecánico para absorber y disipar la energía vibratoria excesiva antes de que cause daños estructurales o fatiga en los metales.
Características de la atenuación energética
Al observar detenidamente la forma del pico de resonancia en el gráfico de amplitud del Bode, el analista puede determinar el grado de amortiguación presente. Puesto que se indica qué, si un pico que se presenta ancho en su base y con una atenuación suave (achatado en la cúspide) quiere decir que el sistema posee un factor de amortiguamiento importante o elevado. Esto es una señal positiva, ya que sugiere que la máquina puede operar de manera más estable y tolerante ante perturbaciones operacionales.
Por el contrario, un pico extremadamente estrecho y agudo, con una amplitud que se dispara verticalmente en un rango corto de RPM, sugiere un amortiguamiento pobre. Esta condición es peligrosa, especialmente si la máquina debe operar cerca de esa velocidad o si está sujeta a cambios repentinos de carga, ya que la energía no tiene vía de escape eficiente y se traduce en altos niveles de estrés mecánico.
Por eso, los análisis históricos de estos gráficos, añaden una capa más de profundidad y trazabilidad al diagnóstico. Si al evaluar la tendencia de múltiples arranques a lo largo del tiempo se observa que la máquina pierde capacidad de amortiguamiento, estamos ante una situación que puede involucrar solturas estructurales, pernos flojos o debilidades progresivas en la rigidez de las bases de soporte.
Diferencias entre vibración global y filtrada
Los sistemas de monitoreo modernos y los softwares avanzados permiten una funcionalidad adicional en el diagrama de Bode consistente en sobreponer la amplitud global (overall) de la vibración sobre el trazo de la vibración filtrada a 1xRPM.
Esta comparación visual es estratégica para determinar qué tanto afecta el componente síncrono a la vibración total que desarrolla la máquina.

Si las dos curvas se superponen casi perfectamente, indica que el problema dominante es puramente síncrono (típicamente desbalanceo). Sin embargo, si existe una diferencia marcada entre ambos valores, el analista debe investigar inmediatamente la presencia de otras fuerzas excitadoras como desalineación severa, distorsión de carcasa o problemas eléctricos que no dependen directamente de la velocidad de rotación.
5. El concepto de Runout a baja velocidad
Otra aplicación técnica específica y fundamental del diagrama de Bode es la determinación y cuantificación del runout (o excentricidad mecánica y eléctrica del eje), para poder realizar una compensación vectorial de los datos. Esto permite limpiar las lecturas de vibración a velocidades de operación nominal, restando el vector de error del runout para obtener una lectura pura y veraz de la dinámica del sistema, evitando diagnósticos erróneos basados en defectos superficiales.
Para obtener este valor crítico, se evalúa el comportamiento del gráfico en la zona de velocidades extremadamente bajas, típicamente situadas entre 100 y 200 RPM, en lo que se conoce como la etapa de virado lento o slow roll.

La lógica física detrás de esto es que, a estas velocidades tan reducidas, la fuerza centrífuga es prácticamente insignificante y no tiene la energía suficiente para generar amplitudes de vibración dinámica importantes. Por tanto, cualquier amplitud que el sistema registre en esta etapa síncrona se asocia directamente con imperfecciones físicas en la superficie del rotor (runout mecánico) o variaciones en la conductividad y permeabilidad magnética del material del eje (runout eléctrico).
6. Responsabilidades profesionales en el análisis de datos transitorios
Para la validez del diagnostico es importante destacar el nivel de competencia requerido para manejar el análisis transitorio de los gráficos de bode.
El registro, la configuración y, sobre todo, la interpretación en profundidad de un diagrama de Bode completo están orientados principalmente a un analista de vibraciones certificado como Nivel 3.
Esto se debe a la complejidad inherente de la rotodinámica y la necesidad de correlacionar múltiples variables físicas en eventos que ocurren con extrema rapidez, a veces en cuestión de milisegundos durante un disparo de turbina. Se requiere un conocimiento avanzado sobre el diseño mecánico, la física de los cojinetes y las propiedades de los materiales para emitir juicios certeros basados en estos gráficos.
Pero todo esto mencionado anteriormente, no exime para nada al resto del equipo técnico de sus responsabilidades.

Es totalmente necesario que los analistas de Nivel 1 y Nivel 2 conozcan el concepto, la finalidad y las aplicaciones generales de esta herramienta. Comprender qué información brinda el diagrama de Bode permite que todo el personal de monitoreo de condición hable un mismo lenguaje técnico estandarizado. Esto facilita enormemente la comunicación con los departamentos de ingeniería y operaciones cuando se presentan situaciones de alta presión, como paradas de emergencia o arranques críticos después de una reparación mayor, donde se requiere una evaluación inmediata de la integridad del rotor.
Conclusión
El diagrama de Bode representa una herramienta indispensable de alta exigencia para el monitoreo y evaluación de condiciones a través del diagnostico con el análisis de vibraciones, de modo que se hace necesario adentrarse en el conocimiento sobre la maquinaria a aplicar y las ciencias que estas influyen sobre estas como la física dinámica. En entornos críticos es una herramienta muy útil, ya que, logra dar un aporte muy útil para el control de integridad de las máquinas y rentabilidad de las operaciones, permitiendo a las organizaciones operar sus equipos más valiosos con la certeza y autoridad científica que solo la física del movimiento puede proporcionar.
Al integrar de manera coherente a este gráfico, la amplitud filtrada, la fase absoluta y la velocidad de giro, nos permite transformar todos los datos crudos recolectados durante los periodos transitorios de arranque y parada en un mapa muy detallado y confiable de la salud a nivel dinámico que representa al activo.
El dominio en la interpretación de los fenómenos que este diagrama revela, como los cambios de fase de 180°, la identificación precisa de las velocidades críticas y la evaluación del factor de amortiguamiento, muestra con diferencia el grado de conocimientos técnicos entre el personal de nivel I dedicado a la recolección de datos y el de nivel II cuales se encargan de diagnósticos más sencillos y recurrentes hasta llegar a un especialista más completo como el III, realizar esta proyección es importante para todo aspirante a modo reconocer y empezar a introducirse en la ruta a los tópicos del siguiente nivel.
🎓 Especialización en Análisis de Vibraciones
El análisis de datos transitorios es una de las habilidades mejor valoradas en la industria de la generación de energía, petróleo y gas. Comprender las sutilezas del diagrama de Bode te permite liderar puestas en marcha críticas y diagnosticar problemas complejos que pasan desapercibidos en el monitoreo de ruta convencional.
Te invitamos a tu formación inicial en nuestra plataforma especializada en mantenimiento y confiabilidad

Análisis de Vibraciones CAT II

Bajo la mentoría del Ing. David Trocel, especialista con más de 30 años de trayectoria internacional. Adquiere las competencias necesarias para interpretar gráficos polares, diagramas de Bode y cascadas espectrales, transformándote en un experto capaz de salvaguardar los activos más vitales de la industria moderna.
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El diagrama de bode para el analisis de vibraciones
30 de enero de 2026El diagrama de Bode para el análisis de vibraciones consiste en una representación gráfica coordinada que nos puede ayudar a registrar de forma simultánea la amplitud de la vibración filtrada y el ángulo de fase absoluta en función de la velocidad de rotación (giro/rpm) de las máquinas.
Este registro se posiciona como una de las mejores herramientas técnicas con mayor precisión y utilidad para el estudio de datos transitorios, ya que permite documentar la respuesta dinámica exacta del rotor mientras atraviesa un barrido de frecuencias durante los eventos operativos críticos de arranque (startup) y parada (coast down).
La importancia de este proceso se basa en su capacidad para identificar con fundamentos científicos las velocidades críticas y las frecuencias de resonancia del sistema, proporcionando una claridad para el diagnóstico que el análisis espectral convencional en estado estable no puede revelar (como las transformadas rápidas de fourier FTT, que no pueden hacerlo) debido a su naturaleza estática.

Con la ejecución de este registro se realiza mediante el filtrado de la señal dinámica (usualmente a la frecuencia síncrona de giro) correlacionándola obligatoriamente con una referencia de tiempo en el eje para determinar la relación física entre las fuerzas de excitación y la respuesta estructural del activo. Este procedimiento sirve para desglosar el comportamiento rotodinámico del equipo, permitiendo que el analista determine la interacción entre las fuerzas de desbalanceo residual y la rigidez dinámica de los soportes.
El impacto de su uso en el monitoreo de condición (CBM) es decisivo, pues este registro sirve para evaluar la estabilidad integral del rotor, cuantificar el factor de amortiguamiento disponible en el sistema y detectar inestabilidades hidrodinámicas que podrían comprometer la integridad de maquinaria crítica como turbinas y compresores. A continuación, analizaremos las partes con las cuales se construye este gráfico técnico, los roles de los especialistas encargados de su interpretación y la evolución de las variables dinámicas en el dominio de la velocidad.
1. Anatomía y configuración técnica del gráfico de Bode
Para realizar una interpretación correcta de la condición mecánica, el analista debe interiorizar que el diagrama de Bode es un conjunto de datos coordinados que registra tres variables fundamentales de forma simultánea para cada canal y sensor de vibración.
La estructura visual del gráfico se compone de dos paneles verticales rectangulares que comparten un eje horizontal común, el cual representa la velocidad de giro de la máquina expresada en revoluciones por minuto (RPM). Esta disposición nos permite correlacionar de manera inmediata qué ocurre con la energía y el movimiento del rotor en cada instante específico de su aceleración o desaceleración.
Variables del registro síncrono y unidades de medida
En el panel superior del diagrama se registra la magnitud o amplitud de la vibración. Aunque esta variable puede expresarse técnicamente en unidades de velocidad o aceleración dependiendo del transductor utilizado, en el contexto específico de la turbomaquínaria y el análisis transitorio es un estándar de la industria utilizar sensores de proximidad cuales funcionan con magnitudes de desplazamiento (típicamente µm micras o mils). Ahora, con respecto a otras maquinarias con rodamientos como bombas, motores eléctricos o ventiladores de bolas/rodillo, se utilizan unidades correspondiente a los acelerómetros usando las magnitudes de velocidad (mm/s o in/s) en RMS o aceleración (G's) en RMS

La razón técnica de esta preferencia se basa en que los sensores de desplazamiento de no contacto, instalados permanentemente en cojinetes hidrodinámicos según normativas como la API 670, miden el movimiento relativo del eje respecto al cojinete, lo que permite definirla como una variable crítica para asegurar que no exista contacto metal-metal durante las excursiones dinámicas por velocidades críticas.
Esta amplitud suele estar filtrada a la frecuencia de giro, conocida como 1x RPM, para evaluar exclusivamente la respuesta síncrona del rotor ante el desbalanceo residual, aislando este fenómeno de otras fuentes de ruido vibratorio. Por su parte, en el panel inferior se registra la fase absoluta de la vibración medida en grados sexagesimales (°). La fase representa el retraso temporal (la diferencia de tiempo entre el impulso de referencia y la respuesta máxima de la máquina) del punto de desplazamiento con respecto a una señal de referencia fija.
El registro simultáneo de la amplitud en el panel superior, la fase en el inferior y la velocidad en el eje horizontal permite observar cómo evoluciona la energía cinética del sistema a medida que la máquina aumenta o disminuye sus revoluciones.
Filtrado y análisis de componentes específicos
Una de las virtudes más destacadas del diagrama de Bode es su flexibilidad en el procesamiento de la señal.
Si bien el análisis a 1x RPM es el más común y se utiliza para evaluar la respuesta ante el desbalanceo y las críticas principales, la técnica permite filtrar la vibración a cualquier otra frecuencia de interés que el analista considere pertinente. Dependiendo de las capacidades del colector de datos y del software de gestión de activos, también se puede generar un diagrama de Bode filtrado a 0.5x RPM.

Esta configuración es estratégica para vigilar problemas asociados a la hidrodinámica del lubricante, tales como el remolino de aceite (oil whirl) o el latigazo de aceite (oil whip), fenómenos que suelen manifestarse en frecuencias subsíncronas cercanas a la mitad de la velocidad de giro.
Asimismo, en casos especializados donde se sospecha de problemas desalineación severa o grietas en el eje que cambian su comportamiento bajo cargas térmicas variables, se pueden filtrar señales a 2x o incluso 3x.
No obstante, en la gran mayoría de los casos industriales, la mayor cantidad de información para la toma de decisiones durante un arranque se obtiene del componente síncrono (1x), ya que es este el que interactúa directamente con las velocidades críticas del rotor y excita las frecuencias naturales de la base y la estructura.
2. El Keyphasor y la medición de fase absoluta
Un requisito técnico para que el análisis mediante diagrama de Bode sea válido y confiable es contar con una referencia de fase absoluta en el rotor. Esta referencia se obtiene mediante la instalación de un transductor de proximidad o un sensor óptico orientado específicamente a observar una muesca física o una cinta reflectante adherida al eje de la máquina, dispositivo que se denomina técnicamente como Keyphasor.

El funcionamiento de este sistema se basa en la alimentación constante de un pulso de voltaje al sistema de procesamiento de datos cada vez que la muesca pasa frente al sensor. Al comparar el instante exacto en que ocurre el pulso de referencia con el momento en que se detecta el pico máximo de la señal de vibración en el sensor de medición, el equipo calcula la fase absoluta de esa posición específica. Gracias a esta configuración, es posible obtener la fase individual de cada sensor instalado en la máquina y, por consiguiente, calcular la fase relativa entre distintas posiciones a lo largo del tren de máquinas.
Esta capacidad de medición es importante para identificar modos de vibración específicos y comprender la deformación del rotor en el espacio. Por ejemplo, nos permite distinguir si el rotor se mueve en un modo de balanceo, donde los extremos se mueven en fase (0 grados de diferencia relativa), o en un modo de pivoteo, donde los extremos se mueven en contrafase (180 grados de diferencia). Además, la fase absoluta es la herramienta definitiva para realizar un diagnóstico diferencial entre fallas mecánicas simples y resonancias estructurales complejas, ya que el comportamiento del ángulo de fase es distintivo y único para cada fenómeno dinámico.
3. Identificación de velocidades críticas y el fenómeno de resonancia
La función primordial y quizás la más crítica del diagrama de Bode es la detección precisa de las velocidades críticas del equipo.
Al observar la forma característica de este gráfico durante una rampa de arranque, podrá notar un patrón distintivo y consistente en un incremento progresivo y exponencial de la amplitud de vibración hasta alcanzar un pico máximo, seguido de una disminución notable una vez que se ha superado dicha velocidad específica. Este pico representa el punto de resonancia, donde la frecuencia de la fuerza excitadora coincide con la frecuencia natural del sistema mecánico.

Dinámica del rotor en regímenes subcrítico y supercrítico
Para entender la física detrás del gráfico, es necesario analizar ¿qué ocurre en el rotor en las distintas etapas del arranque?
Antes de alcanzar la velocidad crítica, en la zona conocida como régimen subcrítico, el rotor responde principalmente en función de la fuerza centrífuga derivada del desbalanceo residual presente en el componente. En esta etapa inicial, la física dicta que la amplitud de la vibración crece proporcionalmente al cuadrado de la velocidad de giro.

Al aproximarse a la frecuencia natural del sistema, la energía se amplifica de forma masiva debido al fenómeno de resonancia. Lo que debemos llevarnos de este fenómeno y que el diagrama de Bode ilustra con claridad es lo que sucede después. Al superar la velocidad crítica y entrar en el régimen supercrítico, el rotor deja de responder prioritariamente al desbalanceo residual y pasa a estar dominado por la rigidez del sistema y su inercia. En este estado, las fuerzas de desbalanceo tienden a contrarrestarse con los diversos modos vibracionales del eje, permitiendo que la amplitud de vibración disminuya y regrese a valores de estabilidad operacional. Este comportamiento de autocentrado o autorregulador, es una característica muy importante que representa a los rotores flexibles que operan por encima de su primera velocidad crítica.
El patrón característico de cambio de fase de 180 grados
El diagrama de Bode revela la presencia de una resonancia no solo por el aumento visible de la amplitud, sino de manera más contundente por el comportamiento del ángulo de fase.
Durante un evento transitorio rápido como un arranque, el sistema captura en tiempo real cómo la fase experimenta un cambio significativo y predecible. Al pasar exactamente por la velocidad crítica o frecuencia de resonancia, ocurre un cambio de fase de 90° respecto al valor inicial que tenía la máquina a bajas revoluciones.
Una vez que la máquina ha superado totalmente la zona de resonancia, el cambio total de fase acumulado alcanza los 180°.

Este movimiento en la fase de 180°, representa el cambio físico en el modo vibracional en el momento exacto en que ocurre un desfasaje completo entre el punto pesado (la ubicación física de la masa de desbalanceo) y el punto alto (el punto de máxima deflexión o respuesta del eje).
Antes de la resonancia, la fuerza y la respuesta están prácticamente en fase (el punto alto coincide con el punto pesado).
Después de atravesar la crítica, el rotor tiende a rotar alrededor de su centro de masa en lugar de su centro geométrico, provocando que la respuesta se invierta en el espacio.
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4. Análisis avanzado del amortiguamiento y la estabilidad
Otra bondad del diagrama de Bode, es que también nos permite cuantificar una propiedad esencial para la seguridad del equipo: el factor de amortiguamiento.

Esta propiedad define la capacidad del sistema mecánico para absorber y disipar la energía vibratoria excesiva antes de que cause daños estructurales o fatiga en los metales.
Características de la atenuación energética
Al observar detenidamente la forma del pico de resonancia en el gráfico de amplitud del Bode, el analista puede determinar el grado de amortiguación presente. Puesto que se indica qué, si un pico que se presenta ancho en su base y con una atenuación suave (achatado en la cúspide) quiere decir que el sistema posee un factor de amortiguamiento importante o elevado. Esto es una señal positiva, ya que sugiere que la máquina puede operar de manera más estable y tolerante ante perturbaciones operacionales.
Por el contrario, un pico extremadamente estrecho y agudo, con una amplitud que se dispara verticalmente en un rango corto de RPM, sugiere un amortiguamiento pobre. Esta condición es peligrosa, especialmente si la máquina debe operar cerca de esa velocidad o si está sujeta a cambios repentinos de carga, ya que la energía no tiene vía de escape eficiente y se traduce en altos niveles de estrés mecánico.
Por eso, los análisis históricos de estos gráficos, añaden una capa más de profundidad y trazabilidad al diagnóstico. Si al evaluar la tendencia de múltiples arranques a lo largo del tiempo se observa que la máquina pierde capacidad de amortiguamiento, estamos ante una situación que puede involucrar solturas estructurales, pernos flojos o debilidades progresivas en la rigidez de las bases de soporte.
Diferencias entre vibración global y filtrada
Los sistemas de monitoreo modernos y los softwares avanzados permiten una funcionalidad adicional en el diagrama de Bode consistente en sobreponer la amplitud global (overall) de la vibración sobre el trazo de la vibración filtrada a 1xRPM.
Esta comparación visual es estratégica para determinar qué tanto afecta el componente síncrono a la vibración total que desarrolla la máquina.

Si las dos curvas se superponen casi perfectamente, indica que el problema dominante es puramente síncrono (típicamente desbalanceo). Sin embargo, si existe una diferencia marcada entre ambos valores, el analista debe investigar inmediatamente la presencia de otras fuerzas excitadoras como desalineación severa, distorsión de carcasa o problemas eléctricos que no dependen directamente de la velocidad de rotación.
5. El concepto de Runout a baja velocidad
Otra aplicación técnica específica y fundamental del diagrama de Bode es la determinación y cuantificación del runout (o excentricidad mecánica y eléctrica del eje), para poder realizar una compensación vectorial de los datos. Esto permite limpiar las lecturas de vibración a velocidades de operación nominal, restando el vector de error del runout para obtener una lectura pura y veraz de la dinámica del sistema, evitando diagnósticos erróneos basados en defectos superficiales.
Para obtener este valor crítico, se evalúa el comportamiento del gráfico en la zona de velocidades extremadamente bajas, típicamente situadas entre 100 y 200 RPM, en lo que se conoce como la etapa de virado lento o slow roll.

La lógica física detrás de esto es que, a estas velocidades tan reducidas, la fuerza centrífuga es prácticamente insignificante y no tiene la energía suficiente para generar amplitudes de vibración dinámica importantes. Por tanto, cualquier amplitud que el sistema registre en esta etapa síncrona se asocia directamente con imperfecciones físicas en la superficie del rotor (runout mecánico) o variaciones en la conductividad y permeabilidad magnética del material del eje (runout eléctrico).
6. Responsabilidades profesionales en el análisis de datos transitorios
Para la validez del diagnostico es importante destacar el nivel de competencia requerido para manejar el análisis transitorio de los gráficos de bode.
El registro, la configuración y, sobre todo, la interpretación en profundidad de un diagrama de Bode completo están orientados principalmente a un analista de vibraciones certificado como Nivel 3.
Esto se debe a la complejidad inherente de la rotodinámica y la necesidad de correlacionar múltiples variables físicas en eventos que ocurren con extrema rapidez, a veces en cuestión de milisegundos durante un disparo de turbina. Se requiere un conocimiento avanzado sobre el diseño mecánico, la física de los cojinetes y las propiedades de los materiales para emitir juicios certeros basados en estos gráficos.
Pero todo esto mencionado anteriormente, no exime para nada al resto del equipo técnico de sus responsabilidades.

Es totalmente necesario que los analistas de Nivel 1 y Nivel 2 conozcan el concepto, la finalidad y las aplicaciones generales de esta herramienta. Comprender qué información brinda el diagrama de Bode permite que todo el personal de monitoreo de condición hable un mismo lenguaje técnico estandarizado. Esto facilita enormemente la comunicación con los departamentos de ingeniería y operaciones cuando se presentan situaciones de alta presión, como paradas de emergencia o arranques críticos después de una reparación mayor, donde se requiere una evaluación inmediata de la integridad del rotor.
Conclusión
El diagrama de Bode representa una herramienta indispensable de alta exigencia para el monitoreo y evaluación de condiciones a través del diagnostico con el análisis de vibraciones, de modo que se hace necesario adentrarse en el conocimiento sobre la maquinaria a aplicar y las ciencias que estas influyen sobre estas como la física dinámica. En entornos críticos es una herramienta muy útil, ya que, logra dar un aporte muy útil para el control de integridad de las máquinas y rentabilidad de las operaciones, permitiendo a las organizaciones operar sus equipos más valiosos con la certeza y autoridad científica que solo la física del movimiento puede proporcionar.
Al integrar de manera coherente a este gráfico, la amplitud filtrada, la fase absoluta y la velocidad de giro, nos permite transformar todos los datos crudos recolectados durante los periodos transitorios de arranque y parada en un mapa muy detallado y confiable de la salud a nivel dinámico que representa al activo.
El dominio en la interpretación de los fenómenos que este diagrama revela, como los cambios de fase de 180°, la identificación precisa de las velocidades críticas y la evaluación del factor de amortiguamiento, muestra con diferencia el grado de conocimientos técnicos entre el personal de nivel I dedicado a la recolección de datos y el de nivel II cuales se encargan de diagnósticos más sencillos y recurrentes hasta llegar a un especialista más completo como el III, realizar esta proyección es importante para todo aspirante a modo reconocer y empezar a introducirse en la ruta a los tópicos del siguiente nivel.
🎓 Especialización en Análisis de Vibraciones
El análisis de datos transitorios es una de las habilidades mejor valoradas en la industria de la generación de energía, petróleo y gas. Comprender las sutilezas del diagrama de Bode te permite liderar puestas en marcha críticas y diagnosticar problemas complejos que pasan desapercibidos en el monitoreo de ruta convencional.
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Análisis de Vibraciones CAT II

Bajo la mentoría del Ing. David Trocel, especialista con más de 30 años de trayectoria internacional. Adquiere las competencias necesarias para interpretar gráficos polares, diagramas de Bode y cascadas espectrales, transformándote en un experto capaz de salvaguardar los activos más vitales de la industria moderna.
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