Análisis de Ondas Vibracionales en el Dominio del Tiempo de las Máquinas
17 de febrero de 2026
En el monitoreo de condición industrial, las ondas de vibración se representan como el registro más puro y directo del comportamiento mecánico de cualquier equipo rotativo. Técnicamente, este registro recibe el nombre de onda de tiempo porque captura la amplitud del movimiento en función del tiempo, y es precisamente a través de este tipo de señal que los fenómenos vibratorios quedan documentados en su estado original, sin transformaciones matemáticas que lo alteren. Dicho de otro modo, cuando hablamos de ondas de vibración en el contexto del diagnóstico predictivo, nos referimos a la señal cruda o sin procesar, que registra cómo se mueve el componente ciclo a ciclo, desde su posición de equilibrio hasta el extremo de su desplazamiento y de regreso. Que logremos entender estas señales resulta determinante para cualquier estrategia de mantenimiento preventivo y de CBM, cuales están siempre orientadas a la disponibilidad real de los activos.
A diferencia del espectro de frecuencias, que aplica la Transformada Rápida de Fourier (FFT) para descomponer la señal en sus componentes individuales, la onda de tiempo preserva la cronología completa de los eventos. Esto significa que impactos de corta duración, fenómenos de fricción de alta frecuencia o modulaciones de amplitud que el espectro tiende a promediar o diluir permanecen visibles e intactos en el registro temporal.
Capturar estas señales requiere de los diferentes equipos de instrumentación utilizados en la técnica del análisis de vibraciones con transductores, ya sean acelerómetros piezoeléctricos o sondas de proximidad de no contacto, conectados a un colector o analizador de datos que digitaliza la señal de voltaje proporcionada por el sensor antes las fuerzas dinámicas del equipo. El resultado es una gráfica donde el eje vertical muestra la amplitud del movimiento y el eje horizontal representa el tiempo transcurrido. Con este registro, el analista puede calcular el período de cada evento, identificar impactos mecánicos, detectar modulaciones de amplitud y evaluar la morfología general de la señal para relacionarla con condiciones específicas de falla.
En las siguientes secciones, analizaremos los diferentes parámetros fundamentales de estas ondas en función del dominio del tiempo, identificación de las formas periódicas y no armonicas, y las aplicaciones para asegurar la confiabilidad de los sistemas industriales, ya que, el objetivo de este análisis respecto a las ondas se ira desarrollando de una forma muy clara desde el punto de vista operativo. Tratando de centrarse en la detección de fallas incipientes que el espectro no nos pueda revelar y demostrándonos el potencial de reducir los números respecto a las paradas no programadas para proteger la integridad de los componentes más críticos de la planta, especialmente los departamentos de mantenimiento que trabajan con activos como turbomaquinaría, cajas de engranajes o equipos de baja velocidad.
El lograr dominar la lectura de estas ondas puede marcar una gran diferencia entre los diagnósticos aproximados y uno de precisión.
1. Vibración y onda de tiempo: el fenómeno y su registro
Para trabajar correctamente con estas señales es necesario separar los siguientes dos conceptos que, a pesar de estar íntimamente relacionados, no son totalmente idénticos, por lo tanto:

La vibración es el fenómeno físico de por sí mismo, definiéndose entonces, en su forma básica y elemental como aquel movimiento periódico que realiza un componente mecánico y que se repite con todas sus características después de un intervalo determinado de tiempo.
La onda de tiempo es la representación gráfica de ese fenómeno, el registro que el instrumento de medición genera cuando digitaliza la señal de voltaje proveniente del sensor.
Por consiguiente, cuando en la práctica profesional se habla de análisis de ondas de vibración, se está haciendo referencia directa al estudio de esta onda temporal que documenta el movimiento real del componente.
Aunque los colectores de datos modernos almacenan la señal en formato digital, lo que se visualiza en pantalla del dispositivo mantiene la apariencia de una señal continua. Esa continuidad aparente es deliberada, ya que nos permite conservar la esencia analógica del movimiento original y facilitar su interpretación visual. Lo que el analista va observando es la amplitud graficada en función del tiempo, y en esa relación se quedan codificadas de forma implícita, como las diferentes fuerzas presentes entorno a las fuerzas de tensión, las fuerzas centrífugas y la respuesta del sistema ante su propia masa, rigidez y amortiguamiento.
De una forma muy curiosa uno de los puntos que diferencia al analista con experiencia, de los iniciales como recolectores de datos es precisamente la capacidad de leer esta señal como lo que es:
La expresión física de la interacción entre los componentes móviles y estacionarios de la máquina. En ella se encuentran los eventos no cíclicos, impactos aleatorios y transiciones de fricción que la FFT, por su naturaleza matemática basada en el promedio, no puede reproducir con fidelidad. Esa es la razón por la cual la onda de tiempo es, técnicamente, el punto de partida del diagnóstico avanzado.
2. Los tres parámetros basicos para definir la dinámica de la señal
Toda onda de tiempo puede describirse a través de tres variables fundamentales (Amplitud, frecuencia y fase.
Así que, el poder dominar la lectura e interpretación de cada una de ellas es la base del diagnóstico respecto al dominio del tiempo, y su análisis combinado es lo que permite al especialista ir más allá de la simple medición de niveles globales.

Período y frecuencia
El período (T) es el tiempo que tarda la vibración en completar un ciclo entero, es decir, en repetir todas sus características desde el punto inicial.
Se mide en segundos (s) o milisegundos (ms). La relación que lo une con la frecuencia (f) es inversa y directa: si T aumenta, f disminuye, y viceversa.
Matemáticamente, esta relación se expresa como f = 1/T.
La ventaja práctica de esta relación es notable, ya que, al medir el tiempo entre dos impactos consecutivos en la onda de tiempo, el analista puede calcular la frecuencia del evento de forma directa y contrastarla con la velocidad de giro del eje en revoluciones por minuto (RPM) o con las frecuencias de falla características de los rodamientos.
Esto convierte al período en una herramienta de identificación de fallas tan precisa como cualquier marcador espectral, pero sin requerir el procesamiento matemático de la FFT.
Amplitud de pico y amplitud pico a pico
La amplitud es la encargada de medir la magnitud del movimiento del componente desde su posición de equilibrio, en términos de severidad cuantificada.
A diferencia de las mediciones globales que utilizan el valor eficaz o RMS (Root Mean Square, valor cuadrático medio), el análisis en el dominio del tiempo prioriza los valores de pico porque son los que revelan los eventos más severos dentro de la señal.
En la práctica, estos se trabajan con estas dos definiciones complementarias:
• Amplitud de pico: que es el valor máximo que alcanza la onda desde la línea base hasta su cresta más alta.
• Amplitud pico a pico: se refiere a la distancia total recorrida desde el punto más bajo (valle) hasta el punto más alto (cresta) de la señal.
Ahora, en el caso del valor pico a pico nos resulta especialmente relevante para detectar impactos mecánicos severos. Mientras el RMS, nos va entregando una visión promediada de la energía total contenida en la señal, el valor de pico permite identificar pulsos de corta duración que podrían indicar una fractura incipiente en un diente de engranaje o el inicio de una caries en una pista de rodadura. Subestimar estos picos en favor del promedio puede llevar a errores de diagnóstico con consecuencias operativas graves.
Fase y suma vectorial
La fase determina la posición relativa entre los distintos componentes de frecuencia presentes en la señal. Cuando dos señales se superponen, la forma final de la onda resultante depende directamente de su diferencia de fase.
Si los picos de ambas coinciden en el tiempo, la amplitud resultante es máxima.
Si están desplazadas 180°, pueden anularse parcialmente, aplanando la forma de la onda.
Esta suma vectorial de amplitudes es lo que produce las morfologías complejas que el analista observa en la señal de una máquina real y que generan aquellos patrones de diagnóstico más sofisticados, separando, por ejemplo, un problema de holgura mecánica de uno de resonancia estructural.
3. Morfología de las señales: desde la senoidal a la onda compleja
La forma que adopta la onda de tiempo no es arbitraria. Cada una de sus variaciones en su morfología responde a una combinación específica de fuerzas que actúan sobre el componente durante la operación, y reconocer estas formas es parte esencial del diagnóstico.

Movimiento armónico simple
La forma más elemental de vibración es la onda senoidal pura. Se produce cuando un sistema mecánico vibra dominado por una única fuerza de excitación, como el desbalanceo residual a la frecuencia de giro, o cuando oscila libremente a su frecuencia natural. En estas condiciones, la onda es perfectamente simétrica y suave. Detectar una senoidal pura en determinados equipos indica, paradójicamente, que no existen fuerzas de impacto ni restricciones severas que estén distorsionando el movimiento, lo cual es señal de buena salud dinámica.
Ondas periódicas no armónicas
La realidad de las situaciones de equipos en las plantas imponen fuerzas adicionales que transforman esa simetría del movimiento que es ideal por diferentes condiciones que ocurren como fenómenos físicos de falla a raíz que pueden estar o no relacionados con el tiempo.
La mayoría de las máquinas produce ondas periódicas pero complejas: el ciclo se repite exactamente igual en el tiempo, pero su forma interna está distorsionada por la presencia de armónicos, que son múltiplos enteros de la frecuencia fundamental. Una onda con crestas irregulares o picos achatados sugiere problemas como desalineación o soltura mecánica, donde múltiples fuerzas se combinan para crear un patrón repetitivo pero no circular. Incluso hay fuerzas que son intrínsecas al diseño del equipo y generan señales complejas de forma normal, como la frecuencia de paso de álabes en una bomba centrífuga o las frecuencias de engrane en una caja de cambios.
Señales aleatorias y transitorias
Por fuera de lo periódico existen dos categorías que solo la onda de tiempo puede capturar con fidelidad.
Las señales aleatorias son generalmente típicas de fenómenos como la cavitación en bombas centrífugas o el flujo turbulento en tuberías, donde no existe un patrón de repetición definido.
Las señales transitorias corresponden más a eventos aislados en el tiempo, como el arranque de un motor o un impacto mecánico puntual.
La duración y la intensidad de estos transitorios permiten evaluar el nivel de daño estructural generado, dándonos entonces, la información que el espectro simplemente no puede proporcionar porque su algoritmo de promediado va eliminando los eventos que no se repiten con regularidad.
4. Onda de tiempo y espectro FFT: herramientas complementarias
Existe una tendencia frecuente en los departamentos de mantenimiento a preferir el espectro sobre la onda de tiempo por su facilidad de interpretación. Esta preferencia tiene sentido para el diagnóstico diario, pero deja zonas ciegas importantes.

Lo que sucede es que ambas herramientas describen la misma señal desde ángulos distintos y su valor real se obtiene cuando se usan juntas.
El espectro desglosa la señal en frecuencias individuales, facilitando la identificación de la fuente vibrante. Sin embargo, ese proceso de conversión matemática tiene un costo y es que la cronología exacta de los eventos se pierde.
Un espectro puede mostrar un pico elevado de energía, pero solo la onda de tiempo revela si esa energía proviene de un roce continuo o de un impacto seco y violento que ocurre una vez por revolución.
La siguiente la tabla nos resume las diferencias operativas más relevantes entre ambas representaciones:
Aspecto diagnóstico | Onda de tiempo | Espectro FFT |
Impactos transitorios | Captura picos de corta duración con precisión | Los promedia o diluye; puede ocultar la severidad |
Modulación de amplitud | Visible directamente como fluctuación de envolvente | Requiere identificar bandas laterales |
Eventos no repetitivos | Registro fiel de ráfagas o transitorios | La media de la FFT los diluye |
Dinámica del movimiento | Muestra la rotodinámica real ciclo a ciclo | Distribuye la energía por frecuencia |
Máquinas lentas (< 600 RPM) | Permite contar ciclos y medir tiempos entre impactos | Pierde resolución; picos se agrupan cerca del cero |
La superioridad del diagnóstico puntual la onda de tiempo para capturar impactos transitorios y modulaciones de amplitud es la razón por la cual su configuración en el hardware del colector no puede tomarse a la ligera, debido a que un error en los parámetros de captura puede significar la pérdida de datos que el espectro jamás podrá recuperar, porque la FFT opera sobre lo que ya fue registrado.
5. Fenómenos dinámicos detectables únicamente en la señal temporal
Hay condiciones de falla que generan patrones muy específicos en la onda de tiempo y que resultan extremadamente difíciles de diagnosticar usando solo el espectro. Conocerlos permite al analista orientar su atención de forma precisa cuando sospecha de ciertos mecanismos de deterioro.

Cursos recomendados
Modulación de amplitud
La modulación de amplitud ocurre cuando la intensidad de una vibración de alta frecuencia varía al ritmo de una frecuencia más baja.
En la onda de tiempo, este fenómeno se visualiza como una señal que se infla y se desinfla de forma periódica, creando una envolvente de amplitud fluctuante. Este patrón es característico de las fallas en la pista interna de los rodamientos (BPFI, Ball Pass Frequency Inner race), dado que el defecto entra y sale de la zona de carga a medida que el eje gira, los impactos resultantes son más intensos cuando el defecto está bajo el sensor y más débiles cuando queda en el lado opuesto. El análisis temporal hace visible esta fluctuación de energía con claridad, facilitando la identificación del componente específicamente dañado.
El fenómeno de los latidos
Los latidos (también llamados beats) se producen cuando dos fuerzas vibratorias con frecuencias muy cercanas entre sí interactúan.
El resultado es una onda cuya amplitud global pulsa rítmicamente, generando un zumbido intermitente audible y un estrés cíclico en los componentes que puede derivar en fallas por fatiga prematura. Este fenómeno es habitual en instalaciones con dos motores operando a velocidades casi idénticas, o en motores eléctricos donde la frecuencia de giro está muy próxima a la frecuencia de la línea eléctrica de alimentación.
Para cuantificar la frecuencia del latido y proponer una solución correctiva adecuada, es necesario observar la onda de tiempo durante un intervalo suficientemente largo, lo cual no es posible en el espectro convencional de las FFT.
Truncamiento de la señal por roce mecánico
Cuando el eje de un rotor establece contacto físico con un sello o con la carcasa (fenómeno conocido como rubbing o roce mecánico), la señal de vibración se distorsiona con una forma muy característica:
En los picos de la onda aparecen planos o recortados porque el movimiento físico ha sido limitado por un contacto sólido.
Además de este truncamiento, la fricción genera ráfagas de energía de muy alta frecuencia que brotan de forma irregular sobre la señal base. Detectar estos dos rasgos combinados en la onda de tiempo constituye una advertencia de riesgo inminente de gripado del rotor, situación que exige una intervención inmediata.
6. Aplicaciones estratégicas del dominio del tiempo en la industria
Aunque el espectro sigue siendo el recurso de diagnóstico diario en la mayoría de los programas de mantenimiento predictivo, hay situaciones específicas en que el análisis de la onda de tiempo pasa a ser la herramienta principal. No es una cuestión de preferencia técnica, sino de necesidad operativa.

Maquinaria de muy baja velocidad
En equipos que operan a velocidades extremadamente lentas, como molinos de rodillos, secadores rotativos o torres de enfriamiento por debajo de los 60 RPM, el espectro pierde resolución de forma progresiva. Los picos de frecuencia se concentran cerca del cero, haciendo prácticamente imposible distinguir entre una falla y el ruido de fondo del instrumento. La onda de tiempo permite, en cambio, observar directamente el tiempo transcurrido entre cada impacto o rotación y contar físicamente los ciclos para verificar si el eje gira de forma estable o si hay irregularidades provocadas por desgaste en los apoyos.
Detección de dientes rotos en engranajes
Una de las aplicaciones más valoradas en la práctica es la detección de dientes dañados en cajas de engranajes. En las ondas de tiempo, es posible correlacionar un impacto específico con el período de rotación del piñón o la corona. Si se observa un impacto cada vez que el eje de entrada completa una vuelta completa, el origen del problema queda localizado con precisión en ese engranaje específico. El espectro solo mostraría un aumento en las bandas laterales alrededor de la frecuencia de engrane, pero no aportaría la evidencia visual directa del daño localizado que sí proporciona la señal temporal.
Verificación de run-out en cojinetes planos
En turbomaquinaría que utiliza sondas de proximidad (como sensores de no contacto) para monitorear el movimiento del eje en cojinetes planos, la onda de tiempo nos permite con estos identificar el run-out, es decir, el error de lectura provocado por imperfecciones físicas en la superficie del eje, como rayas, corrosión o excentricidades mecánicas.
Una raya profunda en la zona de lectura del sensor se manifiesta como un pico agudo y negativo en cada vuelta del eje. Identificar este error en la señal temporal es fundamental para no confundir un defecto superficial del metal con una vibración mecánica real del rotor, lo que evita diagnósticos erróneos y paradas de mantenimiento innecesarias.
Establecimiento de líneas base en equipos de firma compleja
Hay máquinas cuya onda de tiempo nunca es una senoidal pura, no porque tengan alguna falla, sino porque su diseño cinemático produce señales intrínsecamente complejas. Una bomba de tornillo es el ejemplo más representativo: las fuerzas hidráulicas internas generan una firma que puede parecer anormal para quien no la conoce. En estos casos, la onda de tiempo sirve para establecer una línea base de salud durante la puesta en marcha del equipo. Sin esa referencia histórica, cualquier analista que llegue posteriormente corre el riesgo de diagnosticar un falso positivo de falla a partir de una señal que, en realidad, representa el comportamiento normal del equipo.
7. Parámetros de configuración y el Teorema de Nyquist
La calidad de los análisis en el dominio del tiempo depende directamente de cómo se va configurando el hardware de captura (con los sensores transductores y demás instrumentación). Este paso es uno de mucho cuidado, si existe una mala elección de los parámetros puede hacer invisible una falla catastrófica o peor inclusive provocarla (cosa que no suele suceder con personal debidamente capacitado y competente), especialmente en equipos de alta criticidad.
El analista debe entender que la FFT es un proceso posterior aplicado sobre lo ya capturado, mientras que los filtros del colector actúan sobre la señal en tiempo real, antes de que llegue al analista.
Al seleccionar la unidad de medida, ya sea desplazamiento, velocidad o aceleración, determina qué parte del espectro mecánico se está priorizando.
Para detectar fenómenos de alta frecuencia como la degradación de pistas de rodamientos o el impacto entre dientes de engranaje, la aceleración es la unidad apropiada.
Para evaluar el desbalanceo o desalineación en máquinas de baja frecuencia, la velocidad resulta más representativa.
Los filtros de paso alto del colector, que típicamente se configuran entre 30 y 600 CPM (ciclos por minuto), deben ajustarse con cuidado para no eliminar la frecuencia fundamental de la máquina: si se configura un filtro de 600 CPM en un equipo que gira a 300 RPM, la señal de desequilibrio quedará bloqueada antes de llegar al registro.
Aliasing y el límite de Nyquist
El mayor riesgo en la digitalización de la señal es el fenómeno conocido como aliasing o solapamiento de frecuencias. Ocurre cuando la tasa de muestreo es insuficiente para representar correctamente una señal de alta frecuencia, lo que provoca que dicha señal se "disfrace" de una frecuencia baja inexistente, generando picos fantasma en los datos. Para evitarlo, los colectores industriales aplican el Teorema de Nyquist bajo la siguiente relación: la frecuencia de muestreo debe ser igual a 2,56 veces la frecuencia máxima de interés (F_muestreo = 2,56 × F_máxima).

Si se desea observar un fenómeno de engrane a 60.000 CPM, el hardware debe muestrear a no menos de 153.600 muestras por minuto. Si el colector no tiene esa capacidad, la energía de alta frecuencia "rebotará" hacia el rango bajo del espectro, creando picos falsos que podrían confundirse con fallas mecánicas reales. Esta distinción entre un técnico que configura rutas de forma mecánica y un analista que comprende la física de la señal es, en términos de diagnóstico, todo lo que separa un resultado confiable de uno que puede inducir a error.
Tiempo de registro según la velocidad del equipo
El tiempo de adquisición de la señal debe ajustarse a la velocidad operativa de la máquina. En equipos lentos, un registro corto es insuficiente. Si una máquina gira a 60 RPM, un registro de un segundo apenas muestra una revolución del eje. Para un diagnóstico robusto de modulación o de impacto periódico en ese rango de velocidad, se requieren entre seis y diez vueltas completas del eje, lo que implica configurar tiempos de registro de varios segundos. Este ajuste deliberado garantiza que los patrones cíclicos queden representados con suficiente repetitividad para ser interpretados con certeza.
Colección de Preguntas Recurrentes
¿Se puede usar la onda de tiempo sin el espectro FFT para diagnosticar fallas?
Técnicamente sí, pero en la práctica se trabaja mejor con ambas.
Recordando un poco lo ya mencionado. Las ondas de tiempo permiten detectar eventos que los espectros no captan, como impactos aislados o modulaciones de amplitud, pero el espectro sigue siendo más eficiente para identificar frecuencias de falla en diagnósticos rutinarios.
La combinación de las dos representaciones es lo que puede dar a los analistas una visión más completa del estado de los equipos, terminando todo en el juicio y el criterio del analista.
¿Cuándo conviene priorizar la onda de tiempo sobre el espectro en la ruta de monitoreo?
Pues, la idea de la respuesta a esta pregunta es siempre que se trabaje con equipos de muy baja velocidad (por debajo de 600 RPM), con cajas de engranajes donde se sospeche de un diente dañado, con turbomaquinaría sujeta a problemas de run-out, o cuando el espectro muestra una elevación generalizada de energía sin un pico claramente definido.
En todos esos casos, la señal temporal aporta la información que el espectro no puede entregar con suficiente resolución.
¿Qué diferencia hay entre medir en aceleración y en velocidad para la onda de tiempo?
Las unidades de medidas definen qué zona del espectro mecánico se amplifica.
La aceleración es sensible a eventos de alta frecuencia, por eso es la opción para detectar impactos en rodamientos o frecuencias de engrane. La velocidad es más apropiada para evaluar desbalanceo y desalineación, que son fenómenos de baja frecuencia.
Seleccionar entre estas la unidad incorrecta puede hacer que la falla de interés quede oculta entre los ruidos que vemos en la señal, lo cual es un gran problema para el diagnostico.
Conclusión
Las ondas de tiempo son muy útiles como el registro primario desde el cual se construye todo diagnóstico de forma precisa en el CBM con la técnica de vibraciones. Puesto que, su capacidad para documentar con aplicaciones a los impactos, modulaciones, transitorios y formas de onda complejas en su estado original la convierten en un gran instrumento, cual es muy completo para evaluar la salud dinámica de los activos industriales, especialmente en aquellos casos donde el espectro FFT muestra sus limitaciones más evidentes.
El integrar este análisis de las ondas de vibración en función del dominio del tiempo en las rutas de monitoreo de los equipos críticos es una decisión que impacta directamente sobre la disponibilidad de la planta al ser una herramienta de mucho potencial para la evaluación. Así que, el establecer las líneas base temporales en máquinas de espectros complejos, configurar correctamente los parámetros de muestreo y aprender a leer los fenómenos de modulación y truncamiento son prácticas que transforman la función del analista, llevando los datos hacia el diagnóstico informado.
Demostrar la capacidad y competencia de personal en dominar la interpretación de la señal en el dominio del tiempo dispone de una ventaja diagnóstica concreta frente a quienes trabajan exclusivamente con el espectro. Esa ventaja se traduce en intervenciones más oportunas, decisiones de parada mejor fundamentadas y una gestión de activos más rentable al aplicar las acciones recomendadas para la organización.
🎓 Especialización en Diagnóstico de Maquinaria Rotativa
Dominar la interpretación de las ondas de tiempo te permite resolver problemas complejos que el análisis espectral ignora, posicionándote como un experto en dinámica de señales de clase mundial.
Mientras que gran parte de los analistas inferiores al nivel 2 se limitan al espectro (FFT), el análisis de las ondas de vibración basadas en el dominio del tiempo se toman como una de las habilidades más valoradas para alcanzar el rango de analista de Categoría III y IV, ya que, les permite resolver problemas complejos y críticos que el análisis espectral de frecuencias puede ignorar como impactos en engranajes, cavitación o fallas de lubricación solo son visibles si sabes interpretar la señal cruda.
Te invitamos a certificarte en los cursos líderes de la industria, esta vez en el análisis de vibraciones bajo la trayectoria Ing. David Trocel (Profesional con más de 30 años de experiencia en CBM):
Análisis de Vibraciones Nivel I (CAT I)

Análisis de Vibraciones Nivel II (CAT II)

Adquiere las competencias necesarias para configurar ondas de tiempo de alta resolución, identificar patrones de modulación y diseñar estrategias de monitoreo que protejan los activos más valiosos de tu planta con el rigor técnico que exige la confiabilidad moderna.
Explora nuestra oferta académica completa y planes de capacitación en Predyc.com.
Dinos qué te ha parecido el artículo
Análisis de Ondas Vibracionales en el Dominio del Tiempo de las Máquinas
17 de febrero de 2026En el monitoreo de condición industrial, las ondas de vibración se representan como el registro más puro y directo del comportamiento mecánico de cualquier equipo rotativo. Técnicamente, este registro recibe el nombre de onda de tiempo porque captura la amplitud del movimiento en función del tiempo, y es precisamente a través de este tipo de señal que los fenómenos vibratorios quedan documentados en su estado original, sin transformaciones matemáticas que lo alteren. Dicho de otro modo, cuando hablamos de ondas de vibración en el contexto del diagnóstico predictivo, nos referimos a la señal cruda o sin procesar, que registra cómo se mueve el componente ciclo a ciclo, desde su posición de equilibrio hasta el extremo de su desplazamiento y de regreso. Que logremos entender estas señales resulta determinante para cualquier estrategia de mantenimiento preventivo y de CBM, cuales están siempre orientadas a la disponibilidad real de los activos.
A diferencia del espectro de frecuencias, que aplica la Transformada Rápida de Fourier (FFT) para descomponer la señal en sus componentes individuales, la onda de tiempo preserva la cronología completa de los eventos. Esto significa que impactos de corta duración, fenómenos de fricción de alta frecuencia o modulaciones de amplitud que el espectro tiende a promediar o diluir permanecen visibles e intactos en el registro temporal.
Capturar estas señales requiere de los diferentes equipos de instrumentación utilizados en la técnica del análisis de vibraciones con transductores, ya sean acelerómetros piezoeléctricos o sondas de proximidad de no contacto, conectados a un colector o analizador de datos que digitaliza la señal de voltaje proporcionada por el sensor antes las fuerzas dinámicas del equipo. El resultado es una gráfica donde el eje vertical muestra la amplitud del movimiento y el eje horizontal representa el tiempo transcurrido. Con este registro, el analista puede calcular el período de cada evento, identificar impactos mecánicos, detectar modulaciones de amplitud y evaluar la morfología general de la señal para relacionarla con condiciones específicas de falla.
En las siguientes secciones, analizaremos los diferentes parámetros fundamentales de estas ondas en función del dominio del tiempo, identificación de las formas periódicas y no armonicas, y las aplicaciones para asegurar la confiabilidad de los sistemas industriales, ya que, el objetivo de este análisis respecto a las ondas se ira desarrollando de una forma muy clara desde el punto de vista operativo. Tratando de centrarse en la detección de fallas incipientes que el espectro no nos pueda revelar y demostrándonos el potencial de reducir los números respecto a las paradas no programadas para proteger la integridad de los componentes más críticos de la planta, especialmente los departamentos de mantenimiento que trabajan con activos como turbomaquinaría, cajas de engranajes o equipos de baja velocidad.
El lograr dominar la lectura de estas ondas puede marcar una gran diferencia entre los diagnósticos aproximados y uno de precisión.
1. Vibración y onda de tiempo: el fenómeno y su registro
Para trabajar correctamente con estas señales es necesario separar los siguientes dos conceptos que, a pesar de estar íntimamente relacionados, no son totalmente idénticos, por lo tanto:

La vibración es el fenómeno físico de por sí mismo, definiéndose entonces, en su forma básica y elemental como aquel movimiento periódico que realiza un componente mecánico y que se repite con todas sus características después de un intervalo determinado de tiempo.
La onda de tiempo es la representación gráfica de ese fenómeno, el registro que el instrumento de medición genera cuando digitaliza la señal de voltaje proveniente del sensor.
Por consiguiente, cuando en la práctica profesional se habla de análisis de ondas de vibración, se está haciendo referencia directa al estudio de esta onda temporal que documenta el movimiento real del componente.
Aunque los colectores de datos modernos almacenan la señal en formato digital, lo que se visualiza en pantalla del dispositivo mantiene la apariencia de una señal continua. Esa continuidad aparente es deliberada, ya que nos permite conservar la esencia analógica del movimiento original y facilitar su interpretación visual. Lo que el analista va observando es la amplitud graficada en función del tiempo, y en esa relación se quedan codificadas de forma implícita, como las diferentes fuerzas presentes entorno a las fuerzas de tensión, las fuerzas centrífugas y la respuesta del sistema ante su propia masa, rigidez y amortiguamiento.
De una forma muy curiosa uno de los puntos que diferencia al analista con experiencia, de los iniciales como recolectores de datos es precisamente la capacidad de leer esta señal como lo que es:
La expresión física de la interacción entre los componentes móviles y estacionarios de la máquina. En ella se encuentran los eventos no cíclicos, impactos aleatorios y transiciones de fricción que la FFT, por su naturaleza matemática basada en el promedio, no puede reproducir con fidelidad. Esa es la razón por la cual la onda de tiempo es, técnicamente, el punto de partida del diagnóstico avanzado.
2. Los tres parámetros basicos para definir la dinámica de la señal
Toda onda de tiempo puede describirse a través de tres variables fundamentales (Amplitud, frecuencia y fase.
Así que, el poder dominar la lectura e interpretación de cada una de ellas es la base del diagnóstico respecto al dominio del tiempo, y su análisis combinado es lo que permite al especialista ir más allá de la simple medición de niveles globales.

Período y frecuencia
El período (T) es el tiempo que tarda la vibración en completar un ciclo entero, es decir, en repetir todas sus características desde el punto inicial.
Se mide en segundos (s) o milisegundos (ms). La relación que lo une con la frecuencia (f) es inversa y directa: si T aumenta, f disminuye, y viceversa.
Matemáticamente, esta relación se expresa como f = 1/T.
La ventaja práctica de esta relación es notable, ya que, al medir el tiempo entre dos impactos consecutivos en la onda de tiempo, el analista puede calcular la frecuencia del evento de forma directa y contrastarla con la velocidad de giro del eje en revoluciones por minuto (RPM) o con las frecuencias de falla características de los rodamientos.
Esto convierte al período en una herramienta de identificación de fallas tan precisa como cualquier marcador espectral, pero sin requerir el procesamiento matemático de la FFT.
Amplitud de pico y amplitud pico a pico
La amplitud es la encargada de medir la magnitud del movimiento del componente desde su posición de equilibrio, en términos de severidad cuantificada.
A diferencia de las mediciones globales que utilizan el valor eficaz o RMS (Root Mean Square, valor cuadrático medio), el análisis en el dominio del tiempo prioriza los valores de pico porque son los que revelan los eventos más severos dentro de la señal.
En la práctica, estos se trabajan con estas dos definiciones complementarias:
• Amplitud de pico: que es el valor máximo que alcanza la onda desde la línea base hasta su cresta más alta.
• Amplitud pico a pico: se refiere a la distancia total recorrida desde el punto más bajo (valle) hasta el punto más alto (cresta) de la señal.
Ahora, en el caso del valor pico a pico nos resulta especialmente relevante para detectar impactos mecánicos severos. Mientras el RMS, nos va entregando una visión promediada de la energía total contenida en la señal, el valor de pico permite identificar pulsos de corta duración que podrían indicar una fractura incipiente en un diente de engranaje o el inicio de una caries en una pista de rodadura. Subestimar estos picos en favor del promedio puede llevar a errores de diagnóstico con consecuencias operativas graves.
Fase y suma vectorial
La fase determina la posición relativa entre los distintos componentes de frecuencia presentes en la señal. Cuando dos señales se superponen, la forma final de la onda resultante depende directamente de su diferencia de fase.
Si los picos de ambas coinciden en el tiempo, la amplitud resultante es máxima.
Si están desplazadas 180°, pueden anularse parcialmente, aplanando la forma de la onda.
Esta suma vectorial de amplitudes es lo que produce las morfologías complejas que el analista observa en la señal de una máquina real y que generan aquellos patrones de diagnóstico más sofisticados, separando, por ejemplo, un problema de holgura mecánica de uno de resonancia estructural.
3. Morfología de las señales: desde la senoidal a la onda compleja
La forma que adopta la onda de tiempo no es arbitraria. Cada una de sus variaciones en su morfología responde a una combinación específica de fuerzas que actúan sobre el componente durante la operación, y reconocer estas formas es parte esencial del diagnóstico.

Movimiento armónico simple
La forma más elemental de vibración es la onda senoidal pura. Se produce cuando un sistema mecánico vibra dominado por una única fuerza de excitación, como el desbalanceo residual a la frecuencia de giro, o cuando oscila libremente a su frecuencia natural. En estas condiciones, la onda es perfectamente simétrica y suave. Detectar una senoidal pura en determinados equipos indica, paradójicamente, que no existen fuerzas de impacto ni restricciones severas que estén distorsionando el movimiento, lo cual es señal de buena salud dinámica.
Ondas periódicas no armónicas
La realidad de las situaciones de equipos en las plantas imponen fuerzas adicionales que transforman esa simetría del movimiento que es ideal por diferentes condiciones que ocurren como fenómenos físicos de falla a raíz que pueden estar o no relacionados con el tiempo.
La mayoría de las máquinas produce ondas periódicas pero complejas: el ciclo se repite exactamente igual en el tiempo, pero su forma interna está distorsionada por la presencia de armónicos, que son múltiplos enteros de la frecuencia fundamental. Una onda con crestas irregulares o picos achatados sugiere problemas como desalineación o soltura mecánica, donde múltiples fuerzas se combinan para crear un patrón repetitivo pero no circular. Incluso hay fuerzas que son intrínsecas al diseño del equipo y generan señales complejas de forma normal, como la frecuencia de paso de álabes en una bomba centrífuga o las frecuencias de engrane en una caja de cambios.
Señales aleatorias y transitorias
Por fuera de lo periódico existen dos categorías que solo la onda de tiempo puede capturar con fidelidad.
Las señales aleatorias son generalmente típicas de fenómenos como la cavitación en bombas centrífugas o el flujo turbulento en tuberías, donde no existe un patrón de repetición definido.
Las señales transitorias corresponden más a eventos aislados en el tiempo, como el arranque de un motor o un impacto mecánico puntual.
La duración y la intensidad de estos transitorios permiten evaluar el nivel de daño estructural generado, dándonos entonces, la información que el espectro simplemente no puede proporcionar porque su algoritmo de promediado va eliminando los eventos que no se repiten con regularidad.
4. Onda de tiempo y espectro FFT: herramientas complementarias
Existe una tendencia frecuente en los departamentos de mantenimiento a preferir el espectro sobre la onda de tiempo por su facilidad de interpretación. Esta preferencia tiene sentido para el diagnóstico diario, pero deja zonas ciegas importantes.

Lo que sucede es que ambas herramientas describen la misma señal desde ángulos distintos y su valor real se obtiene cuando se usan juntas.
El espectro desglosa la señal en frecuencias individuales, facilitando la identificación de la fuente vibrante. Sin embargo, ese proceso de conversión matemática tiene un costo y es que la cronología exacta de los eventos se pierde.
Un espectro puede mostrar un pico elevado de energía, pero solo la onda de tiempo revela si esa energía proviene de un roce continuo o de un impacto seco y violento que ocurre una vez por revolución.
La siguiente la tabla nos resume las diferencias operativas más relevantes entre ambas representaciones:
Aspecto diagnóstico | Onda de tiempo | Espectro FFT |
Impactos transitorios | Captura picos de corta duración con precisión | Los promedia o diluye; puede ocultar la severidad |
Modulación de amplitud | Visible directamente como fluctuación de envolvente | Requiere identificar bandas laterales |
Eventos no repetitivos | Registro fiel de ráfagas o transitorios | La media de la FFT los diluye |
Dinámica del movimiento | Muestra la rotodinámica real ciclo a ciclo | Distribuye la energía por frecuencia |
Máquinas lentas (< 600 RPM) | Permite contar ciclos y medir tiempos entre impactos | Pierde resolución; picos se agrupan cerca del cero |
La superioridad del diagnóstico puntual la onda de tiempo para capturar impactos transitorios y modulaciones de amplitud es la razón por la cual su configuración en el hardware del colector no puede tomarse a la ligera, debido a que un error en los parámetros de captura puede significar la pérdida de datos que el espectro jamás podrá recuperar, porque la FFT opera sobre lo que ya fue registrado.
5. Fenómenos dinámicos detectables únicamente en la señal temporal
Hay condiciones de falla que generan patrones muy específicos en la onda de tiempo y que resultan extremadamente difíciles de diagnosticar usando solo el espectro. Conocerlos permite al analista orientar su atención de forma precisa cuando sospecha de ciertos mecanismos de deterioro.

Cursos recomendados
Modulación de amplitud
La modulación de amplitud ocurre cuando la intensidad de una vibración de alta frecuencia varía al ritmo de una frecuencia más baja.
En la onda de tiempo, este fenómeno se visualiza como una señal que se infla y se desinfla de forma periódica, creando una envolvente de amplitud fluctuante. Este patrón es característico de las fallas en la pista interna de los rodamientos (BPFI, Ball Pass Frequency Inner race), dado que el defecto entra y sale de la zona de carga a medida que el eje gira, los impactos resultantes son más intensos cuando el defecto está bajo el sensor y más débiles cuando queda en el lado opuesto. El análisis temporal hace visible esta fluctuación de energía con claridad, facilitando la identificación del componente específicamente dañado.
El fenómeno de los latidos
Los latidos (también llamados beats) se producen cuando dos fuerzas vibratorias con frecuencias muy cercanas entre sí interactúan.
El resultado es una onda cuya amplitud global pulsa rítmicamente, generando un zumbido intermitente audible y un estrés cíclico en los componentes que puede derivar en fallas por fatiga prematura. Este fenómeno es habitual en instalaciones con dos motores operando a velocidades casi idénticas, o en motores eléctricos donde la frecuencia de giro está muy próxima a la frecuencia de la línea eléctrica de alimentación.
Para cuantificar la frecuencia del latido y proponer una solución correctiva adecuada, es necesario observar la onda de tiempo durante un intervalo suficientemente largo, lo cual no es posible en el espectro convencional de las FFT.
Truncamiento de la señal por roce mecánico
Cuando el eje de un rotor establece contacto físico con un sello o con la carcasa (fenómeno conocido como rubbing o roce mecánico), la señal de vibración se distorsiona con una forma muy característica:
En los picos de la onda aparecen planos o recortados porque el movimiento físico ha sido limitado por un contacto sólido.
Además de este truncamiento, la fricción genera ráfagas de energía de muy alta frecuencia que brotan de forma irregular sobre la señal base. Detectar estos dos rasgos combinados en la onda de tiempo constituye una advertencia de riesgo inminente de gripado del rotor, situación que exige una intervención inmediata.
6. Aplicaciones estratégicas del dominio del tiempo en la industria
Aunque el espectro sigue siendo el recurso de diagnóstico diario en la mayoría de los programas de mantenimiento predictivo, hay situaciones específicas en que el análisis de la onda de tiempo pasa a ser la herramienta principal. No es una cuestión de preferencia técnica, sino de necesidad operativa.

Maquinaria de muy baja velocidad
En equipos que operan a velocidades extremadamente lentas, como molinos de rodillos, secadores rotativos o torres de enfriamiento por debajo de los 60 RPM, el espectro pierde resolución de forma progresiva. Los picos de frecuencia se concentran cerca del cero, haciendo prácticamente imposible distinguir entre una falla y el ruido de fondo del instrumento. La onda de tiempo permite, en cambio, observar directamente el tiempo transcurrido entre cada impacto o rotación y contar físicamente los ciclos para verificar si el eje gira de forma estable o si hay irregularidades provocadas por desgaste en los apoyos.
Detección de dientes rotos en engranajes
Una de las aplicaciones más valoradas en la práctica es la detección de dientes dañados en cajas de engranajes. En las ondas de tiempo, es posible correlacionar un impacto específico con el período de rotación del piñón o la corona. Si se observa un impacto cada vez que el eje de entrada completa una vuelta completa, el origen del problema queda localizado con precisión en ese engranaje específico. El espectro solo mostraría un aumento en las bandas laterales alrededor de la frecuencia de engrane, pero no aportaría la evidencia visual directa del daño localizado que sí proporciona la señal temporal.
Verificación de run-out en cojinetes planos
En turbomaquinaría que utiliza sondas de proximidad (como sensores de no contacto) para monitorear el movimiento del eje en cojinetes planos, la onda de tiempo nos permite con estos identificar el run-out, es decir, el error de lectura provocado por imperfecciones físicas en la superficie del eje, como rayas, corrosión o excentricidades mecánicas.
Una raya profunda en la zona de lectura del sensor se manifiesta como un pico agudo y negativo en cada vuelta del eje. Identificar este error en la señal temporal es fundamental para no confundir un defecto superficial del metal con una vibración mecánica real del rotor, lo que evita diagnósticos erróneos y paradas de mantenimiento innecesarias.
Establecimiento de líneas base en equipos de firma compleja
Hay máquinas cuya onda de tiempo nunca es una senoidal pura, no porque tengan alguna falla, sino porque su diseño cinemático produce señales intrínsecamente complejas. Una bomba de tornillo es el ejemplo más representativo: las fuerzas hidráulicas internas generan una firma que puede parecer anormal para quien no la conoce. En estos casos, la onda de tiempo sirve para establecer una línea base de salud durante la puesta en marcha del equipo. Sin esa referencia histórica, cualquier analista que llegue posteriormente corre el riesgo de diagnosticar un falso positivo de falla a partir de una señal que, en realidad, representa el comportamiento normal del equipo.
7. Parámetros de configuración y el Teorema de Nyquist
La calidad de los análisis en el dominio del tiempo depende directamente de cómo se va configurando el hardware de captura (con los sensores transductores y demás instrumentación). Este paso es uno de mucho cuidado, si existe una mala elección de los parámetros puede hacer invisible una falla catastrófica o peor inclusive provocarla (cosa que no suele suceder con personal debidamente capacitado y competente), especialmente en equipos de alta criticidad.
El analista debe entender que la FFT es un proceso posterior aplicado sobre lo ya capturado, mientras que los filtros del colector actúan sobre la señal en tiempo real, antes de que llegue al analista.
Al seleccionar la unidad de medida, ya sea desplazamiento, velocidad o aceleración, determina qué parte del espectro mecánico se está priorizando.
Para detectar fenómenos de alta frecuencia como la degradación de pistas de rodamientos o el impacto entre dientes de engranaje, la aceleración es la unidad apropiada.
Para evaluar el desbalanceo o desalineación en máquinas de baja frecuencia, la velocidad resulta más representativa.
Los filtros de paso alto del colector, que típicamente se configuran entre 30 y 600 CPM (ciclos por minuto), deben ajustarse con cuidado para no eliminar la frecuencia fundamental de la máquina: si se configura un filtro de 600 CPM en un equipo que gira a 300 RPM, la señal de desequilibrio quedará bloqueada antes de llegar al registro.
Aliasing y el límite de Nyquist
El mayor riesgo en la digitalización de la señal es el fenómeno conocido como aliasing o solapamiento de frecuencias. Ocurre cuando la tasa de muestreo es insuficiente para representar correctamente una señal de alta frecuencia, lo que provoca que dicha señal se "disfrace" de una frecuencia baja inexistente, generando picos fantasma en los datos. Para evitarlo, los colectores industriales aplican el Teorema de Nyquist bajo la siguiente relación: la frecuencia de muestreo debe ser igual a 2,56 veces la frecuencia máxima de interés (F_muestreo = 2,56 × F_máxima).

Si se desea observar un fenómeno de engrane a 60.000 CPM, el hardware debe muestrear a no menos de 153.600 muestras por minuto. Si el colector no tiene esa capacidad, la energía de alta frecuencia "rebotará" hacia el rango bajo del espectro, creando picos falsos que podrían confundirse con fallas mecánicas reales. Esta distinción entre un técnico que configura rutas de forma mecánica y un analista que comprende la física de la señal es, en términos de diagnóstico, todo lo que separa un resultado confiable de uno que puede inducir a error.
Tiempo de registro según la velocidad del equipo
El tiempo de adquisición de la señal debe ajustarse a la velocidad operativa de la máquina. En equipos lentos, un registro corto es insuficiente. Si una máquina gira a 60 RPM, un registro de un segundo apenas muestra una revolución del eje. Para un diagnóstico robusto de modulación o de impacto periódico en ese rango de velocidad, se requieren entre seis y diez vueltas completas del eje, lo que implica configurar tiempos de registro de varios segundos. Este ajuste deliberado garantiza que los patrones cíclicos queden representados con suficiente repetitividad para ser interpretados con certeza.
Colección de Preguntas Recurrentes
¿Se puede usar la onda de tiempo sin el espectro FFT para diagnosticar fallas?
Técnicamente sí, pero en la práctica se trabaja mejor con ambas.
Recordando un poco lo ya mencionado. Las ondas de tiempo permiten detectar eventos que los espectros no captan, como impactos aislados o modulaciones de amplitud, pero el espectro sigue siendo más eficiente para identificar frecuencias de falla en diagnósticos rutinarios.
La combinación de las dos representaciones es lo que puede dar a los analistas una visión más completa del estado de los equipos, terminando todo en el juicio y el criterio del analista.
¿Cuándo conviene priorizar la onda de tiempo sobre el espectro en la ruta de monitoreo?
Pues, la idea de la respuesta a esta pregunta es siempre que se trabaje con equipos de muy baja velocidad (por debajo de 600 RPM), con cajas de engranajes donde se sospeche de un diente dañado, con turbomaquinaría sujeta a problemas de run-out, o cuando el espectro muestra una elevación generalizada de energía sin un pico claramente definido.
En todos esos casos, la señal temporal aporta la información que el espectro no puede entregar con suficiente resolución.
¿Qué diferencia hay entre medir en aceleración y en velocidad para la onda de tiempo?
Las unidades de medidas definen qué zona del espectro mecánico se amplifica.
La aceleración es sensible a eventos de alta frecuencia, por eso es la opción para detectar impactos en rodamientos o frecuencias de engrane. La velocidad es más apropiada para evaluar desbalanceo y desalineación, que son fenómenos de baja frecuencia.
Seleccionar entre estas la unidad incorrecta puede hacer que la falla de interés quede oculta entre los ruidos que vemos en la señal, lo cual es un gran problema para el diagnostico.
Conclusión
Las ondas de tiempo son muy útiles como el registro primario desde el cual se construye todo diagnóstico de forma precisa en el CBM con la técnica de vibraciones. Puesto que, su capacidad para documentar con aplicaciones a los impactos, modulaciones, transitorios y formas de onda complejas en su estado original la convierten en un gran instrumento, cual es muy completo para evaluar la salud dinámica de los activos industriales, especialmente en aquellos casos donde el espectro FFT muestra sus limitaciones más evidentes.
El integrar este análisis de las ondas de vibración en función del dominio del tiempo en las rutas de monitoreo de los equipos críticos es una decisión que impacta directamente sobre la disponibilidad de la planta al ser una herramienta de mucho potencial para la evaluación. Así que, el establecer las líneas base temporales en máquinas de espectros complejos, configurar correctamente los parámetros de muestreo y aprender a leer los fenómenos de modulación y truncamiento son prácticas que transforman la función del analista, llevando los datos hacia el diagnóstico informado.
Demostrar la capacidad y competencia de personal en dominar la interpretación de la señal en el dominio del tiempo dispone de una ventaja diagnóstica concreta frente a quienes trabajan exclusivamente con el espectro. Esa ventaja se traduce en intervenciones más oportunas, decisiones de parada mejor fundamentadas y una gestión de activos más rentable al aplicar las acciones recomendadas para la organización.
🎓 Especialización en Diagnóstico de Maquinaria Rotativa
Dominar la interpretación de las ondas de tiempo te permite resolver problemas complejos que el análisis espectral ignora, posicionándote como un experto en dinámica de señales de clase mundial.
Mientras que gran parte de los analistas inferiores al nivel 2 se limitan al espectro (FFT), el análisis de las ondas de vibración basadas en el dominio del tiempo se toman como una de las habilidades más valoradas para alcanzar el rango de analista de Categoría III y IV, ya que, les permite resolver problemas complejos y críticos que el análisis espectral de frecuencias puede ignorar como impactos en engranajes, cavitación o fallas de lubricación solo son visibles si sabes interpretar la señal cruda.
Te invitamos a certificarte en los cursos líderes de la industria, esta vez en el análisis de vibraciones bajo la trayectoria Ing. David Trocel (Profesional con más de 30 años de experiencia en CBM):
Análisis de Vibraciones Nivel I (CAT I)

Análisis de Vibraciones Nivel II (CAT II)

Adquiere las competencias necesarias para configurar ondas de tiempo de alta resolución, identificar patrones de modulación y diseñar estrategias de monitoreo que protejan los activos más valiosos de tu planta con el rigor técnico que exige la confiabilidad moderna.
Explora nuestra oferta académica completa y planes de capacitación en Predyc.com.
Dinos qué te ha parecido el artículo





%25206.32.41%25E2%2580%25AFa.%25C2%25A0m.-1722245586443.png%3Falt%3Dmedia%26token%3D25903d6c-e2bd-48a8-80af-8fb07f982dce&w=3840&q=75)
